El significado de meditar

La meditación es una palabra frecuentemente es utilizada de manera imprecisa o inexacta en nuestros días. Creo que es por eso que hay tanta confusión sobre cómo practicarla. Algunas personas usan la palabra meditar como sinónimos de pensar o contemplar; otros la usan para referirse a soñar despierto o fantasear. Sin embargo, la meditación (dhyana) no es ninguna de estas.
Entonces…

¿Qué es meditación?

La meditación es una técnica precisa para descansar la mente y alcanzar un estado de conciencia que es totalmente diferente del estado normal de vigilia. Es el medio para comprender todos los niveles de conciencia dentro de nosotros mismos y finalmente aprender a focalizar esos niveles para conseguir una atención plena de nuestros actos. La meditación no es parte de ninguna religión; es una ciencia, lo que significa que el proceso de meditación sigue un orden particular, tiene principios definidos y produce resultados que se pueden verificar.

En la meditación, la mente es clara, relajada e internamente enfocada. Cuando meditas, estás completamente despierto/a y alerta, pero tu mente no se enfoca en el mundo externo o en los eventos que suceden a tu alrededor. La meditación requiere un estado interno de quietud y con el objetivo de que la mente se silencie. Cuando la mente está en silencio y ya no te distrae, la meditación se profundiza. Podría decirse que es el medio de entrenar tu mente, para que se ocupe o se enfoque sin distracciones, de los temas que a ti como persona consciente te interesan.

Como meditar… tutorial muy, muy básico

Con esto quiero decir que puede que como primer experiencia si nunca lo haz meditado, no encuentres esa paz mental que buscas a la primera, pero sigue intentándolo y veras que resulta. Vamos a ello!

1. Establecer una intención clara.

Pregúntate ¿De verdad quiero intentar esto? Si la respuesta es sí, sigue adelante.

2. Elimina las excusas.

Arréglate el pelo. Límpiate la nariz. Pon el teléfono en silencio. Ve al baño. Haz todo lo necesario para evitar parar de meditar por cualquier excusa.

3. Siéntate y encuentra una posición cómoda…

Puede ser en una silla o con las piernas cruzadas en el suelo, descanse las manos sobre las rodillas. Inclina levemente la cabeza hacia abajo .

4. … pero no DEMASIADO cómoda.

El punto es enfocar la atención, no cerrarla. Si te entra sueño y te quedas dormido/a es una indicación de que necesita más descanso en general. También podrías no cerrar los ojos del todo, apenas abiertos y centrándolos en un punto fijo.

5. Endereza la columna.

Haz como que quieres tocar un techo imaginario con la cabeza. Inhala y mueve los hombros de manera circular lo mas cerca de tus oídos como te sea posible. Exhala, y siguiendo el movimiento circular vuelve a poner a los hombros en una posición cómoda. Cada vez que sientas que tu espalda encorva hacia adelante, vuelve a enderezarla sin apresurarte y sin juzgarte

6. Cierra suavemente los ojos.

7. Respira normalmente, sin modificar nada.

Para la meditación, respirar y exhalar por la nariz  hace que sea más fácil encontrar un ritmo suave y uniforme. Si necesitas suspirar de vez en cuando para retomar el ritmo, hazlo.

Ahora lo mas importante…. TODO LO QUE TIENES QUE HACER ES SEGUIR CON LA MENTE LA RESPIRACIÓN, CUANDO EL AIRE ENTRA Y CUANDO LO DEJAS IR.

Concéntrate en el área entre tus fosas nasales y tu labio superior. Observa con tu mente  la sensación del aire que entra y sale de tu cuerpo a medida que pasa sobre este punto. Deja que esto sea tu constante, pon toda tu atención a este proceso!

Esto puede parecer fácil, pero la mente a menudo vaga en la búsqueda de todo lo demás, cualquier cosa… un ruido, un pensamiento recurrente, una sensación de que estas perdiendo el tiempo, etc. Cuando te des cuenta de que tu atención se ha desviado de tu respiración, vuelve suavemente a prestarle atención, no pasa nada… es normal que eso suceda, no te juzgues.

8. Observa sin juicio.

Si te vienen pensamientos a la cabeza obsérvalos, imagina que son como nubes. La diferencia entre la observación y el juicio es la conexión del significado. No intentes averiguar el PORQUÉ, CÓMO o el DÓNDE de esos pensamientos, solo obsérvalos.

9. No vayas tras tus pensamientos. Deja que vengan a ti.

Cuando lleguen (esto es inevitable), evita que se apoderen de tu atención, vuelve suavemente a poner foco en la respiración. Tu mente es como un mono que chilla todo el tiempo y la meditación es el medio de calmarlo. Intenta no seguirle el juego. Con calma, vuelve a enfocarte en la conciencia de la respiración.

10. Distracciones externas

Las distracciones crean incomodidad, lo que causa frustración, lo que provoca sentimientos de fracaso. Esta es principal causa por el cual se deja de practicar la meditación. Si hay una distracción muy fuerte, por ejemplo, tus hijos demandan atención, o suena el timbre de la puerta. No juzgues al foco de distracción, simplemente busca otro momento para retomar la sesión.

11. Muévete si debes, pero no demasiado.

No todos los que meditan son monjes de rostro sereno que resplandecen a la luz de la paz eterna. Las piernas se duermen, te pica el brazo, los hombros se hunden. Reacomodate, rascate y vuelve a poner foco suavemente en la respiración

Si logras meditar cinco minutos al día, es un gran comienzo. Te sentirás mejor y eso ya es una gran mejora.

Importante! Recuerda, esto no debería ser una tortura. Si necesitas parar porque simplemente no lo estás sintiendo, sigue esa intuición. Cultivar la sensibilidad meditativa incluye escuchar lo que sientes, especialmente si lo que sientes es un «ahora, no».

 

Bibliografía recomendada:

A continuación algunos libros que te pueden ser útiles para entrar de lleno al mundo de la meditación, son libros seleccionados de Amazon que tienen una puntuación de 4 estrellas o mas, espero te gusten!

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