Tienes problemas para dormir (o volverte a dormir) no importa lo que hagas? Seguro que coincidirás conmigo en una cosa… el insomnio es frustrante! pero lo peor es que también es malo para tu salud.

La deficiencia de sueño continua, está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, enfermedades renal, hipertensión arterial, diabetes y derrames cerebrales.  También se ha relacionado con cambios en la función cerebral, con la mala toma de decisiones, dificultad para resolver problemas y depresión

Desafortunadamente, muchas de las estrategias clásicas para superar el insomnio no funcionan muy bien. Probablemente ya sabes esto, apuesto incluso a que ya has probado algunos de ellas.
Una nueva investigación sugiere que puede haber un nuevo camino para combatir este mal, y no es lo que piensas…

Cuando controlar el sueño no funciona muy bien

 

Una razón por la que los métodos que empleamos para resolver los problemas del sueño no son muy eficaces, es que te invitan a hacer demasiado, precisamente cuando no necesitas hacer nada. Qué significa esto? Piensa en ello de esta manera…

Tu cuerpo sabe cómo dormir. Millones de años de evolución hacen que sea un experto en ello. El ejercicio para demostrar esto es bastante simple, no hagas nada para mantenerte despierto, y voila: te dormirás.
Pero la lógica de nuestra mente para la de solución de problemas tiene «sólo» unos pocos cientos de miles de años … seguramente no más de un par de millones. Sabemos esto porque nuestros parientes más cercanos, no tenían lenguaje simbólico, que es el elemento central de nuestros procesos de pensamiento. Tu mente seguramente sabe cómo resolver el problema … pero no es muy buena ayudándote a resolver el tema del sueño, porque no es muy buena en no hacer nada.

El problema con la mayoría de los métodos psicológicos existentes para combatir el problema del sueño es que también te invitan a hacer demasiado.
Déjame preguntarte esto. Si estás medio dormido y empiezas a tratar de resolver un problema, cualquier problema, ¿qué pasa? Te despiertas verdad?. Resolver un problema es el equivalente cerebral de salir a correr una maratón. Es poco probable que esto te ayude a dormir.

¿Qué es lo primero que haces cuando te despiertas en la noche?

Empiezas a pensar en problemas que te atrapan en una vorágine de pensamientos y posibles soluciones o peor, empiezas a preocuparte porque otra vez no estas consiguiendo dormir como quisieras? Entonces intentas poner las preocupaciones fuera de tu mente o intentas convencerte de que las cosas no son tan malas como lo estas pensando. Y aquí esta otra vez el problema, tratas a tus pensamientos como problemas a resolver.

El problema: ¡toda esta actividad mental lo único que hace es despertarte!

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT, por sus siglas en ingles) tiene una alternativa: la flexibilidad psicológica.

Básicamente, esto significa permitir que los pensamientos y los sentimientos aparezcan, y luego atender de manera suave a lo que te ayuda a moverte en la dirección que tu valoras. En el caso de conciliar el sueño, significa darse cuenta de la tentación de resolver problemas (por ejemplo, alejar las preocupaciones y ansiedades) y en su lugar, no hacer nada. Tu cuerpo sabe dormir. ¿Tu mente? No tanto.

Estudios han demostrado que la inflexibilidad psicológica es un factor clave en los problemas del sueño. Estudios recientes también han demostrado que capacitar a la gente para que sea más flexible psicológicamente, ayuda a reducir el insomnio en aquellos que tienen dolor crónico y fatiga crónica.
Así que si eres un insomne, ¿donde tocas fondo?

Algunos consejos

Como te he comentado anteriormente, tratar de suprimir tus pensamientos y sentimientos nocturnos o luchar para volver a dormir, no funciona del todo bien.
Entonces déjame explicarte 3 técnicas que te ayudaran a ser psicológicamente mas flexible lo cual te ayudara a mejorar la calidad de tu sueño

1. Si no puedes dormir, descansa.

En muchos casos, el enfoque en tratar de dormirte «a toda costa» es el que te impide dormir. Al permitirte simplemente descansar y respetuosamente declinar la invitación de tu mente a resolver problemas, es más probable que vuelvas a conciliar el sueño más fácilmente o vuelvas a dormirte después de haberte despertado.

2. Simplemente date cuenta.

¿Te preocupa no volver a dormirte? En lugar de rumiar sobre esto, solo date cuenta. Cuando surgen las preocupaciones, imagínate que son palabras escritas en hojas que están flotando río abajo. Estas hojas pasan delante tuyo y se alejan. Solo obsérvalas desapasionadamente. Eso es todo, no añadas o quites nada, solo observa… no te detengas en ninguna de ellas.

3. Acepta tus pensamientos y sentimientos sobre el insomnio.

No me refiero a resignarte al insomnio. Me refiero a que dejes que tu cuerpo haga lo que sabe hacer. No trates de combatir el insomnio con mas actividad cerebral, como agarrar el smartphone y revisar tus redes sociales!!!

 

Estas técnicas parecen ser contra-intuitivas. Es verdad. Pero, ¿qué tienes que perder?

Ve a la cama, cierra los ojos y no hagas nada!!!

Fuente: stevenchayes.com

 

Bibliografía que te puede interesar:

A continuación algunos libros que te pueden ser útiles a la hora de trabajar los problemas de sueño, son libros seleccionados de Amazon que tienen una puntuación de 4 estrellas o mas, espero te gusten!

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